Cómo se hace un monumento fallero

Del boceto a la cremà: el proceso detrás de una obra efímera llena de vida

¿Qué es un monumento fallero?

Un monumento fallero es mucho más que una escultura temporal: es una obra de arte colectiva que mezcla sátira, tradición, artesanía y creatividad. Representa el alma de las Fallas, y su creación requiere meses de trabajo, técnica y pasión.

Paso 1: La idea y el boceto

Todo comienza con una idea, un concepto temático que da sentido al monumento. El artista fallero plasma esa idea en un boceto a mano o digital, que incluye personajes, escenas y estructura general.

Es aquí donde se define el mensaje que transmitirá el monumento fallero: crítico, humorístico, social o simbólico.

Paso 2: El diseño técnico y artístico

Una vez aprobado el boceto, se crea un plano técnico más detallado, incluyendo dimensiones, volúmenes y materiales. Cada figura se estudia en proporciones y formas para garantizar su estabilidad y expresión.

Paso 3: Modelado y volumen

Tradicionalmente, las figuras se esculpían a mano en barro o poliestireno. Hoy, muchos artistas combinan métodos tradicionales con tecnologías como el modelado digital o la impresión 3D. Esto permite mayor precisión y agilidad.

Paso 4: Ensamblaje y estructura

Las partes del monumento se construyen por módulos. Se ensamblan con estructuras internas de madera o hierro que aseguran la estabilidad. Cada sección se prueba en taller antes de su montaje final en la calle.

Paso 5: Pintura y acabado

Una vez modeladas, las figuras se imprimen, lijan y pintan con técnicas aerográficas o a pincel. Los colores vivos, las texturas y los detalles son clave para que el monumento fallero cobre vida.

Paso 6: Plantà

Días antes de las Fallas, el monumento se traslada a su ubicación y se realiza la plantà: el montaje definitivo en la calle. Este momento es clave, pues es la primera vez que se ve el conjunto completo.

 

Paso 7: Cremà

El 19 de marzo, el monumento culmina su viaje con la cremà: su quema. Un acto simbólico que celebra el ciclo de la vida, la renovación y el carácter efímero del arte fallero.

 

Un proceso artesanal con alma

Detrás de cada monumento fallero hay un equipo de profesionales, técnicas artesanales y cientos de horas de trabajo. Una expresión única del arte valenciano que sigue evolucionando sin perder su esencia.